El gobierno de Estados Unidos podría castigar a Chile si el presidente Gabriel Boric sigue adelante con su ofensiva diplomática contra Israel a causa de la guerra de Gaza y la lleva hasta el punto de romper relaciones con las autoridades de Jerusalén.
Fuentes citadas en un reporte periodístico aseguraron que, en la Casa Blanca y en la sede del Departamento de Estado, en la ciudad de Washington, todas las opciones de represalia contra el país sudamericano «están sobre la mesa».
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Entre las posibilidades que se discuten al interior del gobierno del presidente Donald Trump, dijeron las fuentes citadas por el sitio The Media Line, figuran la cancelación de la participación de Chile en el programa de exención de visas (visa waiver) para ingresar al país norteamericano.
También se tienen en cuenta un posible aumento de los aranceles a las exportaciones chilenas, la suspensión de las entrevistas para visas de estudiantes e incluso el cierre del consulado estadounidense en Santiago, agregó el informe.
Un presidente pro-palestino
La amenaza estadounidense llegó poco después de que el gobierno de Boric ordenara la retirada de los agregados militares en su embajada en Israel, ubicada en la zona de Tel Aviv.
Boric, un dirigente de izquierda y pro-palestino, dijo que la medida se puso en marcha a la vista de lo que calificó como «gravísima situación humanitaria en Gaza», donde el grupo terrorista Hamas todavía tiene prisioneros a cincuenta y ocho rehenes.
Hamas secuestró decenas de personas durante su brutal invasión del 7 de octubre del 2023 contra el sur de Israel, que inmediatamente lanzó una campaña militar sobre el enclave palestino.
Más de seiscientos días después del ataque terrorista y de una serie de intercambio de secuestrados por presos palestinos, todavía siguen en Gaza cincuenta y ocho de los raptados, pero se supone que menos de la mitad de ellos sigue con vida.
Según el presidente chileno, la campaña de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sobre el territorio palestino controlado por los islamistas es «desproporcionada e indiscriminada».
Después de meses de críticas que comenzaron poco después del 7/10, incluyendo amenazas de ruptura de relaciones, Boric eligió ahora llevar adelante el simbólico retiro de los agregados militares, quienes tienen mucho trabajo debido a las numerosas adquisiciones de armas israelíes.
Prevalece la «lógica comercial»
Por si acaso, el ministro de Exteriores de Boric, Alberto van Klaveren, avisó que «la provisión de material de defensa por parte de empresas israelíes se rige por contratos que tienen un carácter comercial, y obviamente ahí se aplica una lógica comercial».
«Esos contratos -aseguró el canciller chileno durante una conferencia de prensa- siguen vigentes«.
Según el portal especializado Aviación Online, la decisión de Boric abre dudas «sobre el futuro de una relación de más de cinco décadas, marcada por adquisiciones clave para el desarrollo de las capacidades aéreas y tecnológicas de las Fuerzas Armadas chilenas«.
Los lazos militares entre los dos países, agregó el informe, se remontan a 1974, cuando la aviación militar de Chile «inició su cooperación» con la incorporación de los misiles aire-aire Shafrir Mk.2, fabricados por Rafael, de Israel, en sus aviones Hawker Hunter.
Desde entonces, dijo el portal, la fuerza aérea del país sudamericano integró tecnologías israelíes «en radares aerotransportados, cascos con designador y misiles infrarrojos de corto alcance compatibles con su flota de F-16», entre otras herramientas militares.
También la Armada y el ejército
La Armada de Chile también fue pionera en la región al incorporar en 1970 lanchas misilísticas de diseño israelí, seguidas por patrulleras clase Dabur en 1990. Asimismo, la aviación naval utiliza radares de apertura sintética de origen israelí en tareas de exploración aeromarítima y lucha antisubmarina.
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Las compras incluyen también al ejército, que adquirió en el pasado tanques modificados M-51 y M-50, «acompañados por entrenamiento técnico de personal chileno en Israel», señaló el informe. Actualmente cuenta con sistemas de mando y control, fusiles avanzados y misiles antiblindaje.
Por su parte, la Armada compró lanchas patrulleras y sistemas de radar y antisubmarinos. «A nivel doctrinario -completó el portal-, Israel ha sido un referente en inteligencia táctica y ciberdefensa, ámbitos en los que Chile ha buscado fortalecerse en los últimos años».













