En otro paso en el duro enfrentamiento político bilateral que estalló tras la llegada de Gustavo Petro a la presidencia en Colombia, a partir de ahora los israelíes que quieran viajar al país sudamericano deberán gestionar una visa.
El consulado de Israel en Colombia anunció que la medida rige desde el 18 de julio, y que aplica tanto a turistas como a quienes se trasladen por negocios o simplemente en tránsito hacia otros países.
La decisión ya había sido adelantada por el Ministerio de Exteriores de Colombia como una medida de reciprocidad con Israel. Es que, desde el 14 de mayo de este año, las autoridades israelíes piden también visa a los viajeros colombianos que quieran visitar el país.
Citado por el periódico El Tiempo, de Bogotá, la cancillería de la nación sudamericana dijo que «la modificación se hace en aplicación a la reciprocidad en materia migratoria».
Colombia pasó de ser uno de los principales aliados de Israel en América del Sur a uno de sus más enconados críticos después de que Petro, de conocida posición pro-palestina, asumió la presidencia en agosto del 2022.
Petro viene lanzando duros comentarios -algunas veces sin fundamento- sobre el gobierno de Jerusalén, en especial desde que comenzó la guerra en Gaza, que estalló tras el ataque terrorista de Hamas del 7 de octubre del 2023 que dejó cientos de muertos y secuestrados en el sur de Israel.
Algunos capítulos del enfrentamiento incluyen, además de las declaraciones de Petro, la revisión de los acuerdos de adquisición de armamento israelí y la designación de un oscuro personaje antisemita como director de Asuntos Religiosos del gobierno colombiano.
Ahora, con la imposición de visa para entrar a Colombia, Israel su sumó al grupo de apenas trece países a cuyos ciudadanos se les exige este permiso, y que se completa con China, India, Cuba, Haití, Irán, Pakistán, Bangladesh, Nigeria, Afganistán, Corea del Norte, Sudán y Etiopía.
El frenesí anti-israelí de Petro lo llevó incluso a organizar en Colombia una reunión internacional para insistir con los reclamos de suspensión de venta de armas y combustibles a Israel.
De la reunión, celebrada a mediados de julio, participaron habituales naciones anti-israelíes que se propusieron «garantizar» que su «industria no contribuya a facilitar el genocidio, los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y otras violaciones del derecho internacional».
¿Los firmantes de la declaración? Colombia, Sudáfrica, Bolivia, Cuba, Indonesia, Irak, Libia, Malasia, Namibia, Nicaragua, Omán y San Vicente y las Granadinas.













