El ministerio de Defensa de Israel anunció que la empresa Lockheed Martin inició en una de sus plantas en Estados Unidos el ensamblado de los nuevos helicópteros Sikorsky CH-53K que reemplazarán, con mucha mayor potencia y capacidad de carga, a los viejos aparatos Yas’ur.
Se trata de doce helicópteros que se adquirieron como parte de un acuerdo de ventas militares firmado hace varios años entre el ministerio y el gobierno estadounidense, «cuyo alcance se estima en cientos de millones de dólares», señaló un comunicado oficial.
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(Los reportes de la prensa indicaron en su momento que la operación involucró en el 2023 unos 2.000 millones de dólares).
Lockheed Martin-Sikorsky, añadió por su lado el reporte, ya recibió las piezas de la cabina del primer helicóptero CH-53K Pereh para su línea de ensamblaje final. Se estima que la primera aeronave llegará al país para el 2028, y que las entregas se completarán hacia el 2030.
Una capacidad de carga hasta tres veces superior a los Yas’ur
El comunicado gubernamental agregó que los nuevos helicópteros, conocidos como King Stallion, «se adaptarán a las necesidades operativas de la Fuerza Aérea y ofrecerán una capacidad de carga hasta tres veces superior» a la de los viejos aparatos CH-53D.
Tendrán «mayor velocidad de vuelo, alta capacidad de supervivencia en el campo de batalla y una eficiencia operativa. El helicóptero trae consigo sistemas de vuelo y controles digitales altamente avanzados que ayudan en la seguridad del vuelo y el mantenimiento continuo».
Con las secciones de la cabina del helicóptero ya en las instalaciones de Lockheed Martin en Connecticut, uno de los siguientes -y más importantes- pasos de la producción estará a cargo de una empresa israelí, Elbit Systems.
Expertos de la compañía con base en Haifa viajarán a Estados Unidos para instalar en los Pereh sofisticados sistemas de navegación, comunicaciones y guerra electrónica.
Esas incorporaciones elevan el coste total de cada helicóptero a más de 200 millones de dólares, lo que lo convierte en una de las aeronaves más caras jamás adquiridas por la Fuerza Aérea nacional.
De hecho, Israel es el único país extranjero en utilizar el helicóptero CH-53K. La nave se desarrolló para el cuerpo de Marines de Estados Unidos y fue considerada por Alemania y Japón. Finalmente, el país europeo prefirió el Chinook CH-47F, fabricado por Boeing.
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El CH-53K, aportará a la Fuerza Aérea de Israel «capacidades sin precedentes, adaptadas con precisión a sus necesidades operativas», aseguró Dana Piattone, vicepresidente de programas de Marines en Sikorsky.
«Este es el estándar para los futuros operadores, que podrán incorporar fácilmente diversas aplicaciones y tecnologías digitales para misiones como misiones de suministro, transporte de tropas, carga pesada y más», completó Piattone.













