El sistema antiaéreo de Israel, basado principalmente en baterías de misiles interceptores, superó las expectativas durante la Guerra de los Doce Días contra Irán, pero la industria no se duerme en los laureles y ya se prepara para enfrentar la amenaza de los cohetes hipersónicos.
Así lo afirmó el director de la Organización de Defensa de Misiles de Israel desde el 2016, Moshe Patel, quien -entre otras cosas- participó del desarrollo del primer proyectil de la familia de interceptores Arrow.
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Durante una larga entrevista con el portal Globes, el funcionario aseguró que la respuesta israelí a las andanadas de misiles iraníes en el marco de la guerra de junio de este año fue «sin precedentes», si se tiene en cuenta los índices de éxito de las baterías antiaéreas.
En efecto, aunque hubo que lamentar la muerte de veintinueve civiles, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) fueron capaces de neutralizar el 86 por ciento de los misiles balísticos iraníes (en este caso con ayuda de los THAAD estadounidenses) y cerca del 99 por ciento de los drones.
«De hecho, nuestras expectativas eran menores que los resultados», reveló Patel. «Hay logros que van más allá de las exigencias básicas», añadió el funcionario, quien reconoció que se está aprendiendo de «las lecciones aprendidas» para mejorar la eficacia de los Arrow 3.
La nueva amenaza: los misiles hipersónicos
Cuando se le preguntó sobre los niveles de preparación frente a posibles ataques con misiles hipersónicos, Patel dijo que, al interior del Ministerio de Defensa, «siempre miramos un paso adelante y tratamos de estar, como siempre, listos para las próximas amenazas».
«Ya se implementaron actualizaciones y mejoras en el software y el hardware de cada uno de nuestros sistemas, contamos con planes de largo alcance que existían independientemente de la guerra (con Irán), y seguimos acelerándolos», especificó.
Globes recordó que los misiles hipersónicos no alcanzan altitud balística, sino que se mueven en un espacio aéreo de 30 a 70 kilómetros, «volando a una velocidad extremadamente alta de 15 000 a 20 000 metros por segundo».
Además de esa alta velocidad, el misil hipersónico también plantea un desafío debido a su trayectoria, «que se asemeja a la de una piedra saltando en el agua, lo que dificulta predecir dónde llegará la amenaza y desde dónde se lanzará para impactar», completó el portal.
El sistema israelí de defensa antimisiles está compuesto por las famosas baterías Cúpula de Hierro, diseñadas para neutralizar proyectiles lanzados desde cortas distancias, y las Honda de David y Arrow, desarrolladas para enfrentar cohetes lanzados desde largas distancias.
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Patel dijo durante la entrevista que su oficina y las principales empresas israelíes de defensa están trabajando en nuevos proyectos, entre los que se destacan los sistemas de misiles interceptores Arrow 4 y Arrow 5.
«Vamos a traer un misil interceptor moderno e innovador, con las lecciones aprendidas de Arrow 3 y Arrow 2» y que «será mucho más robusto», adelantó el funcionario. «Prestaremos especial atención a su producción en masa de forma eficaz», completó.













