Una empresa israelí desarrolló una innovadora tecnología de paneles solares que permite a los dueños de viñedos producir no solamente uvas para los vinos sino también energía renovable para uso propio y para vender.
Los expertos de SolarWine, que tiene su sede en Yeruham, en el Negev, en el sur de Israel, diseñaron un dispositivo agrovoltaico patentado que permite la instalación de los paneles solares sin interrumpir la cosecha mecánica.
También le puede interesar: Un robot israelí que cosecha tomates "a dos manos"
La plataforma está basada en inteligencia artificial (IA) y brinda a los encargados de los viñedos análisis e información en tiempo real, optimizando la toma de decisiones para una gestión óptima.
«Apoyamos a los propietarios de viñedos para aumentar el rendimiento de sus cultivos, reducir costos y adoptar prácticas sostenibles», explican desde la empresa, que se fundó en el 2022.
Una amistad nacida en las FDI
La compañía fue lanzada por Dan Goldblat, de la Bodega Yerucham, y Eli Safra, científico de datos. Como en muchísimos otros casos de startups nacionales exitosas, la empresa nació de una amistad forjada en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
Hace tres décadas, Goldblat y Safra sirvieron juntos en la unidad de reconocimiento de élite Sayeret Matkal. Y ahora se unieron para poner a punto este sistema de IA que ya se está probando con éxito en viñedos del país y el extranjero.
A través de un sistema de aprendizaje automático, se controlan los paneles «para equilibrar y optimizar la energía solar», dijo Safra, director técnico de SolarWine, durante una entrevista con el portal Israel21c.
Una cantidad «exacta» de la energía producida se utiliza en los viñedos y «el excedente se destina a generar electricidad» que los empresarios pueden vender a firmas especializadas, añadió.
En armonía con las cosechadoras
Producir energía agrivoltaica en viñedos «no es una idea nueva», reconoció el informe, pero los expertos de SolarWine desarrollaron un elemento clave para superar a la competencia: los paneles son plegables y no interfieren con las cosechadoras.
Además, se inclinan a lo largo del día para capturar la mayor cantidad de luz solar posible para la producción de energía o para dar sombra a la vid, para retrasar así la maduración y mejorar el sabor de las uvas.
También se destaca el hecho de que este sistema es realmente un modelo de negocio, «en el que la producción de energía realmente beneficia al viñedo», incluso a nivel de ingresos extra, destacó Safra.
Para seguir leyendo: Esta famosa universidad israelí usará solamente electricidad verde
«Si un día la producción de energía baja y el viñedo sube, todo va bien. Si al otro día, cuando el viñedo baja, la energía sube, también sale bien», enfatizó el emprendedor.
Safra dijo que el objetivo de esta tecnología israelí es que «el agricultor se mantenga en pie, que tenga otra oportunidad de generar ingresos tanto con la producción de energía como con el campo».













