Cada 28 del mes de Iyar en el calendario hebreo se celebra el Día de Jerusalén, el aniversario de la reunificación de la ciudad gracias a la acción de los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en la guerra de 1967.
Desde entonces, la ciudad volvió a ser la capital indivisible de Israel y se desarrolló de manera espectacular. Aquella antigua localidad medio-oriental se convirtió en una pujante metrópolis, la más poblada del país, donde las tres grandes religiones monoteístas pueden rezar.
Pero Jerusalén no es solamente la Ciudad Santa de las postales: en las últimas décadas se transformó también en un importante hub tecnológico que compite incluso con Tel Aviv, la capital económica y de la innovación nacional.
Jerusalén alberga más de 150 startups de ciencias de la vida, lo que la ubica entre los diez mejores ecosistemas del mundo para este sector, y ocupa el primer lugar en densidad de startups de ese segmento de la investigación de avanzada.
Compañías muy famosas como Mobileye, OrCam y Lightricks tienen su sede en Jerusalén, al igual que las plataformas de inversión OurCrowd y Jumpspeed Ventures.
Mobileye, una de las principales empresas del mundo en el terreno de la automatización de vehículos, fue comprada por Intel por nada menos que 15.300 millones de dólares en el 2017.
Yissum, la compañía de transferencia de tecnología de la Universidad Hebrea de Jerusalén, lleva registradas más de 260 startups basadas en tecnologías desarrolladas en sus aulas. Y dieciocho de ellas cotizan en bolsa.
Entre los fundadores notables nacidos y criados en Jerusalén se encuentran Noam Bardin, de Waze, y Gil Shwed, de Check Point Software.
Todo esto, en realidad, no debería sorprender mucho, si tenemos en cuenta que Albert Einstein, Haim Weitzmann y otras grandes figuras judías fundaron oficialmente la Universidad Hebrea de Jerusalén hace 100 años.
Einstein le dijo alguna vez al New York Times que «no hubo ningún acontecimiento en mi vida que me haya dado mayor satisfacción que la iniciativa de fundar la Universidad Hebrea en Jerusalén».
Por cierto, son graduados de la universidad de la capital de Israel los fundadores de muchos gigantes tecnológicos, como Wiz (adquirida por Google en la friolera de 32.000 millones de dólares) y Wix.













