Finalmente, en lugar del 10 por ciento que ansiaban los negociadores de Jerusalén, el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impuso a Israel un cuadro de tarifas del 15 por ciento para sus exportaciones al país norteamericano.
Trump firmó en la noche del jueves de esta semana las órdenes ejecutivas para imponer aranceles de entre el 15 y el 41 por ciento a las mercancías enviadas a Estados Unidos desde más de sesenta y siete países, lo que eleva los aranceles a los niveles más altos en más de un siglo.
Los nuevos aranceles no entrarán en vigor hasta el 7 de agosto, lo que da a los países afectados una nueva ventana para intentar negociar con la Casa Blanca una eventual reducción.
La andanada de aranceles incluye además el aumento desde el 10 hasta el 50 por ciento para las tarifas sobre los productos de Brasil, una medida que se anunció en Washington junto con la denuncia de una serie de presuntas «amenazas» de parte del país sudamericano.
Algunos productos brasileños quedaron eximidos, como los aviones civiles, energía y fertilizantes, pero la medida del presidente estadounidense tiene un claro componente geopolítico y representa una represalia contra su colega izquierdista Lula da Silva.
Por eso no sorprende que Israel haya recibido unas tarifas relativamente bajas de parte de Trump, un fuerte aliado del primer ministro Benjamin Netanyahu.
Negocios son negocios
«A Israel le gusta presumir de sus estrechos vínculos» con el actual gobierno de Estados Unidos, como lo demotró, por ejemplo, haber convencido a Trump «a sumarse al ataque contra Irán» de junio último, describió el portal Globes.
«Sin embargo, en el programa arancelario estadounidense, Israel no recibió ningún trato preferencial, ni en el resultado ni en las negociaciones previas», aclaró la publicación.
Casi hasta el último minuto, contó Globes, el gobierno de Netanyahu «creyó» que el arancel a las exportaciones a Estados Unidos «sería del 10 por ciento, en línea con el arancel provisional impuesto hace unos meses, lo que habría dado a Israel una ventaja sobre otros países».
Pero «esa esperanza -continuó el informe- se desvaneció de la noche a la mañana, con el anuncio en Washington de los aranceles a cada socio comercial de Estados Unidos».
El periódico comentó que todavía «existe la esperanza de que la situación cambie y que el arancel se reduzca posteriormente, cuando se firme un acuerdo», pero advirtió que, cuando entre en vigor y se apliquen a los exportadores israelíes, «será más difícil revertirlo».
Mostrando la importancia del valor político y estratégico del plan de tarifas de Trump, la lista muestra que los nuevos aranceles serán de solamente el 10 por ciento para Gran Bretaña, y del 15 por ciento para la Unión Europea, Corea del Sur y Japón, aliados clave de Washington.
En cambio, será del 25 por ciento para la India, «como sanción por lo que Trump considera una política comercial desleal y por las compras indias de armas y energía a Rusia», señaló Globes, que destacó que Canadá también fue «sancionado», con un arancel del 35 por ciento.
Las negociaciones continúan y son «positivas», afirman desde Jerusalén
Citado por el portal, un vocero del Ministerio de Finanzas dijo que el arancel establecido para Israel «es el más bajo para los países con los que Estados Unidos tiene un déficit comercial» y es inferior al establecido para el país en abril último, del 17 por ciento.
«La inclusión de Israel en este grupo» de presuntos privilegiados refleja el «diálogo positivo» con la administración estadounidense» y las negociaciones «continúan con miras a alcanzar un acuerdo integral y mejorado», completó el portavoz.
En el 2024, las principales exportaciones de Israel a Estados Unidos incluyeron equipos eléctricos y electrónicos, perlas y piedras preciosas, y aparatos ópticos, fotográficos, técnicos y médicos, según Trading Economics.
Según el acuerdo, las tarifas no aplicarían a los servicios, que forman la mayor parte de las exportaciones israelíes de alta tecnología, incluyendo el desarrollo de software, la computación en la nube y la ciberseguridad, sectores en los que el país es líder global.
En cuanto a los bienes, la Casa Blanca también excluyó del nuevo arancel a los productos médicos y los componentes de semiconductores israelíes, importantes categorías nacionales de exportación.













