Un nuevo reporte asegura que Israel ya no es solamente la Startup Nation, sino que se consolidó como una verdadera scale-up powerhouse, con un sector tecnológico que juega un rol central en la economía nacional y en su competitividad global.
Startup Nation Central, junto con el Aaron Institute for Economic Policy de la Universidad Reichman, presentó el informe Startup Nation Economic Insights: Israeli High-Tech Resilience and Growth, que analiza la trayectoria del sector high tech como motor de estabilidad y de proyección internacional.
El informe muestra que el sector ya aporta 19 por ciento del PBI, 56 por ciento de las exportaciones y más de 25 por ciento de los ingresos fiscales, a pesar de emplear solo al 10 por ciento de la fuerza laboral.
En el 2024, la alta tecnología ayudó a reducir un déficit proyectado del 10 por ciento del PBI a solo 3 por ciento, consolidando su papel como columna vertebral de la resiliencia económica del país.
La investigación se organiza en tres ejes principales:
- Motor nacional: entre 1995 y 2024 la participación del high tech en el PBI casi se triplicó, las exportaciones crecieron del 19 por ciento al 56 por ciento y el empleo en el sector se duplicó hasta alcanzar el 10 por ciento de la fuerza laboral.
- Excepcionalidad global: Israel ocupa el tercer lugar mundial en insumos de innovación y el cuarto en resultados, de acuerdo con el Global Innovation Index 2024. Casi la mitad de sus empleados son especialistas en I+D y TIC, una proporción que supera a la de Estados Unidos en varios indicadores clave.
- Expansión internacional: desde exportaciones de defensa que alcanzaron un récord de 14.800 millones de dólares en 2024 hasta adquisiciones como la de Wiz por Google por 32.000 millones, la tecnología israelí sigue atrayendo capital y demanda global.
Los datos también destacan un récord histórico de fusiones y adquisiciones por 63.900 millones de dólares en 2025, entre ellas la compra de CyberArk por Palo Alto Networks por 25.000 millones, confirmando la confianza renovada de los inversores.
En el prólogo del informe, el profesor Zvi Eckstein, director del Aaron Institute, escribió:
“El sector de alta tecnología es el buque insignia de la economía de Israel. Desde la guerra del 7 de octubre demostró su resiliencia, compensando fuertes desaceleraciones nacionales. Con las políticas adecuadas —centradas en capital humano, preparación en IA y colaboración entre industria y academia— Israel puede mantener un crecimiento del 3,5 por ciento y sostener su liderazgo global”.
El estudio también advierte sobre desafíos significativos: pérdida neta de startups en 2024 por primera vez en más de una década, impacto de la movilización de reservistas en la capacidad de I+D y dificultades para ampliar el talento más allá de los perfiles técnicos.
Para asegurar el crecimiento futuro, recomienda una estrategia “centrada en el ser humano y potenciada por la IA”, que incremente la fuerza laboral, acelere la transferencia de tecnología desde la academia y fomente la digitalización en todos los sectores.
Por su parte, Yariv Lotan, vicepresidente de Producto y Datos en Startup Nation Central, subrayó:
“La ventaja de Israel radica en su capacidad única de traducir ideas audaces en soluciones globales. Incluso en medio de desafíos sin precedentes, el sector sigue atrayendo capital, desarrollando talento y escalando innovación en todo el mundo”.













