La empresa estadounidense Gulfstream anunció que su nuevo jet ejecutivo de lujo, el G300, con el que apunta a revolucionar ese lucrativo sector, completó su bautismo aéreo con un vuelo en Israel, donde el aparato es producido.
El avión demostró en el vuelo inaugural «una considerable madurez» y arrancó con su «riguroso programa de pruebas», informó la compañía norteamericana desde Savannah, en Georgia, donde tiene su cuartel general.
Tras ser presentado oficialmente a fines de setiembre de este año, el aparato se estrenó con un recorrido de tres horas que despegó el viernes último desde el aeropuerto Ben-Gurion, en los alrededores de Tel Aviv, y aterrizó tres horas después en la misma terminal aérea.
Se trata de la más reciente «incorporación a la flota visionaria de Gulfstream» y «representa un nuevo estándar en su segmento» destinado a «redefinir la categoría de los supermedianos», apuntaron los voceros de la empresa, una subsidiaria del coloso General Dynamics.
El G300, que reemplazará al clásico G280, es impulsado por motores Honeywell HTF7250G y puede transportar hasta diez pasajeros a lo largo de 3.600 millas náuticas (6.667 kilómetros) a velocidades sostenidas de Mach 0,80.
Desde Gulfstream afirmaron que el G300 tiene el interior más amplio y la menor altitud de cabina (es decir, la altitud a la que un pasajero experimentaría la misma presión de aire que si estuviera de pie) en su categoría.
Con el sello de IAI
La prensa israelí destacó que se trata del primer avión desarrollado y fabricado en el país desde hace quince años. Como parte de un amplio programa de cooperación con Gulfstream, la producción del aparato está a cargo de Israel Aerospace Industries (IAI), una de las empresas de defensa más importantes del mundo.
Además de desarrollar poderosos misiles interceptores como los Arrow y los drones Heron, entre otros, IAI cuenta con una rama de aviación que, por ejemplo, reconvierte aviones de pasajeros en cargo. En los ’80, fue la empresa que protagonizó el breve sueño del Lavi, el avión de combate Made in Israel.
IAI también estuvo al frente del desarrollo para las fuerzas israelíes del avión espía Oron, un jet ejecutivo convertido en plataforma de vigilancia aérea de última generación. El Oron equipado con sofisticados equipos de inteligencia electrónica, se produjo sobre un Gulfstream G550.
Sobre el G300, el presidente de Gulfstream, Mark Burns, dijo que, «con su combinación de seguridad, tecnología, rendimiento y comodidad en cabina, marca una revolución en la categoría de aviones supermedianos».
«Esta última inversión, diseñada para superar las expectativas de nuestros clientes en cuanto a características de cabina grande en un avión de cabina media, incorpora otro nuevo líder de categoría a nuestra flota de próxima generación», añadió Burns.
«Con la incorporación del G300, Gulfstream ofrece un avión para cada misión. Lograr el primer vuelo en esta etapa del programa es un logro notable», completó.
Un avión inteligente
En un comunicado, la compañía norteamericana remarcó que la cabina de vuelo Harmony del G300 «mejora considerablemente la seguridad con seis pantallas táctiles que incorporan inteligencia de fase de vuelo».
También destacó la pantalla de vuelo primaria de visión sintética «que muestra las pistas y el terreno en imágenes 3D, y el galardonado sistema de rendimiento de aterrizaje predictivo de Gulfstream».
Antes de su primer vuelo, el programa G300 completó más de 2000 horas de pruebas en tierra en Israel e incluye dos aeronaves de prueba adicionales que ya están en producción.













