La imparable expansión de la inteligencia artificial (IA) no está formando una burbuja, es una realidad que tiene a los inversores esperando el momento oportuno, afirmó el multimillonario ruso Arkady Volozh, quien recordó que, en su momento, «Photoshop no mató a nadie».
Volozh brindó una conferencia en el Departamento de Matemáticas de la Universidad Bar-Ilan, en Ramat Gan, en la zona de Tel Aviv, en Israel, donde compartió con alumnos y profesores su visión sobre el nuevo escenario de la informática, moldeado por la IA.
Cuando se le preguntó sobre la presunta «burbuja» de la inteligencia artificial, en referencia a la posibilidad de que este momento sea comparable a la efímera explosión de las dot.com de fines de los ’90, Volozh aseguró que, «para la industria, no existe una burbuja».
«La IA seguirá expandiéndose» y «la única pregunta» que se hacen los inversores es cuál será «el momento oportuno» para apostar su dinero, «no si esta transformación se producirá», explicó el empresario, principal fundador del motor de búsqueda ruso Yandex.
Durante su presentación, que incluyó una entrevista con la profesora Elena Bunina, Volozh destacó que la revolución de la IA es una transformación industrial a largo plazo y que Israel se encuentra estratégicamente posicionado para liderar a nivel mundial.
Enfatizando la escala y complejidad de la infraestructura moderna de IA, destacó que se está hablando de «construir centros de datos más grandes que ferrocarriles o redes eléctricas, desplegar decenas de miles de GPU y consumir gigavatios de electricidad».
La inteligencia artificial como herramienta
Bunina, por su parte, remarcó la importancia permanente de la educación en un mundo impulsado por la IA, en particular el aprendizaje fundamental en matemáticas, como elemento esencial para formar a la próxima generación de científicos, ingenieros e innovadores.
«La IA es una herramienta, y la educación sigue siendo esencial, especialmente en matemáticas y pensamiento crítico», afirmó la profesora, quien también se desempeña como miembro de la junta directiva de Nebius.
Al concluir la conferencia, Volozh trazó un paralelismo con la tecnología del pasado. «Photoshop, Excel y Word no mataron a nadie, cambiaron la forma de trabajar. La IA hará lo mismo», vaticinó el magnate, de 61 años y residente de Israel desde el 2014.
Según la revista Forbes, la fortuna de Volozh asciende a 3.300 millones de dólares, gracias en especial a la venta de los activos de Yandex en Rusia a inversores locales y la transformación de la empresa en el poderoso Grupo Nebius, que viene de alcanzar un contrato multimillonario con Microsoft para el desarrollo de infraestructura de IA.












