Una empresa israelí que desarrolló una cámara con tecnología infrarroja de bajo costo que permite «ver» en la oscuridad o la niebla y otras situaciones climáticas adversas firmó un acuerdo con la automotriz alemana Porsche para trabajar en sofisticados sensores para sus vehículos
La empresa TriEye tiene su base en Tel Aviv y desarrolló su tecnología en base a años de investigaciones científicas en las aulas de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
Cámaras que pueden «ver» en la oscuridad o en malas condiciones climáticas no son una novedad y se utilizan en aviación y por las fuerzas militares desde hace mucho tiempo.
Pero las cámaras tienen altos costos debido a sus insumos, en particular el arseniuro de indio y galio, un material semiconductor de indio, galio y arsénico, utilizado en fotosensores.
Los técnicos de TriEye pusieron en marcha una cámara que logra los mismos objetivos pero utilizando insumos menos costosos, que forman parte de la tecnología patentada de la empresa.
«TriEye está cambiando eso, basado en casi una década de investigación en nanofotónica de la Universidad Hebrea de Jerusalén«, aseguran los responsables de la firma israelí.
Según informó la prensa israelí, el acuerdo con Porsche -que ya es un inversor estratégico en TriEye- prevé un trabajo de investigación y desarrollo de cámaras con tecnología infrarroja para automóviles con asistencia inteligente y también para vehículos autónomos.
«Nuestra colaboración con Porsche ha sido excepcional desde el primer día y esperamos aumentar este potencial», afirmó el CEO de TriEye, Avi Bakal, citado por el periódico económico israelí Globes.
«El hecho de que Porsche, un fabricante líder de automóviles, haya decidido invertir en TriEye y evaluar nuestras cámaras es un importante voto de confianza en nuestra tecnología», completó Bakal.













