La Knesset, el parlamento unicameral de Israel, aprobó este martes en Jerusalén el presupuesto nacional para el 2025 con una votación que terminó 66-52 y le ofreció un respiro al gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu.
Si el presupuesto no se aprobaba para el 31 de marzo se debía lanzar un llamado a elecciones anticipadas, de resultado difícil de predecir.
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Netanyahu camina actualmente sobre un terreno político muy complejo: el primer ministro es blanco de muchas críticas por su forma de manejar la guerra en Gaza y las negociaciones para la liberación de los rehenes que siguen en manos del grupo terrorista Hamas.
De hecho, para alcanzar esta victoria en la Knesset al gobierno le resultó fundamental el regreso a la coalición y al gabinete del líder ultraderechista Itamar Ben-Gvir, líder del partido Otzmá Iehudit.
Ben-Gvir volvió después del relanzamiento de las operaciones militares en Gaza en este mes de marzo, una acción que, para muchos críticos, pone en peligro la posible liberación de los cincuenta y nueve rehenes (no todos ellos con vida) que siguen en el enclave palestino.
Un presupuesto «para la victoria»
«Este es un presupuesto de guerra, y con la ayuda de Dios será un presupuesto de victoria», dijo el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, también considerado de extrema derecha, momentos antes de que comenzara la votación sobre el presupuesto.
העברנו את התקציב. ממשיכים קדימה. pic.twitter.com/xzV1Lf3z8Q
— Benjamin Netanyahu – בנימין נתניהו (@netanyahu) March 25, 2025
Smotrich aseguró que el ejercicio presupuestario para el estado de Israel «aborda todas las necesidades de la guerra» que estalló tras el ataque terrorista del 7 de octubre del 2023, «tanto en el frente (de batalla) como en el frente interno, hasta la victoria«.
Como demostración de las prioridades en estos tiempos bélicos en Israel, el presupuesto total de casi 776.000 millones de shekels (unos 210.000 millones de dólares) prevé 110.000 millones de shekels para el Ministerio de Defensa y 90.000 millones para el de Educación.
En el título de su nota sobre la aprobación del presupuesto, el portal Maariv resumió que la votación favorable resultó «un suspiro de alivio para la coalición de gobierno» encabezada por Netanyahu.
Benny Gantz, uno de los principales líderes de la oposición, advirtió que el presupuesto «será sentido por todos los ciudadanos de Israel durante todo el año y, eventualmente, pagarán la factura«. Se trata, completó, de «un presupuesto sin motores de crecimiento» y «sin visión».
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Los medios en general describieron la sesión en la Knesset como «tormentosa», en particular por la presencia en el lugar de familiares de rehenes que protestaron con carteles y fotografías de sus seres queridos que permanecen en cautiverio.
Algunos legisladores de la oposición también sostuvieron carteles de protesta, pero con el número «59». Se estima que solamente veinticuatro de ellos todavía siguen con vida en Gaza.













