La legendaria actriz francesa Brigitte Bardot, quien falleció este domingo en Saint-Tropez a los 91 años, será recordada por su imbatible belleza y talento frente a las cámaras y su bien intencionada, pero a veces recalcitrante, defensa de los derechos de los animales, incluso frente a la tradición kosher.
Nacida Brigitte Anne-Marie Bardot en París el 28 de setiembre de 1934, la icónica artista tenía apenas 15 años de edad cuando apareció en una portada de la revista Elle de 1950. Dos años después ya aparecía en tres filmes franceses: Le Trou normand, Manina, la fille sans voile y Les dents longues.
Para 1963, cuando lanzó el álbum discográfico Brigitte Bardot Sings y ya había trabajado en Vie privée (Una vida privada) con Marcello Mastroianni y en Le Mépris, dirigida por Jean-Luc Godard, la actriz era tan famosa en todo el mundo que se la conocía simplemente como B.B.
Pero, después de actuar en cuarenta y siete películas, grabar clásicos como Bubble Gum y la versión original de Je t’aime moi non plus, ser el símbolo sexual de una época y la musa de muchos artistas, Bardot puso punto final a todo en 1973 para dedicarse a su pasión: defender a los animales frente a los humanos.
A favor de las focas y en contra de la shejitá
A través de su fundación lanzó numerosas campañas, incluyendo una -probablemente la más recordada de todas- contra la matanza de focas en Canadá y otros países de la zóna ártica. Pero también apuntó sobre costumbres muy divulgadas en Francia, su propio país: el faenamiento kosher judío y halal musulmán.
En una carta abierta que publicó en importantes medios franceses en el 2014, la recordada diva del cine calificó como «sacrificios rituales» a las faenas kosher (o shejitá) y halal, que establecen que el animal debe ser degollado en forma rápida, muy precisa y estando consciente.
Para el proceso de faena de los animales para carne kosher, y también halal, están prohibidos los shocks previos, ya sea a través de métodos mecánicos, eléctricos o químicos, una práctica ampliamente difundida en los mataderos actuales para obtener carne convencional.
«Asombrosa falta de conocimiento»
La campaña de la fundación contra la faena ritual había comenzado antes, pero la carta del 2014 provocó grandes reacciones. El Congreso Judío Europeo, por ejemplo, afirmó que el texto de Brigitte Bardot sobre la faena kosher era «profundamente ofensivo y una injuria contra el pueblo judío».
Además, apuntó en aquella ocasión la organización hebrea continental, la misiva demostraba «una asombrosa falta de conocimiento en un área en la que (Bardot) se autoproclama experta». Por cierto, el avance contra las faenas kosher y halal sigue todavía adelante en algunos países de Europa, con prohibiciones en Bélgica, Polonia y Dinamarca.
En caso de Brigitte Bardot el problema no fue su interés por la seguridad animal, sino que su oposición a las reglas halal se desarrolló de la mano de un creciente sentimiento anti-inmigrantes, en especial contra los de origen islámico que residen en Francia.
La transformación tuvo que ver con el hecho de haberse casado, en 1992, con su cuarto marido, Bernard d’Ormale, antiguo asesor del ex líder del Frente Nacional, el ultranacionalista Jean-Marie Le Pen, a quien alguna vez describió como «un hombre encantador e inteligente».
Y si bien su militancia animalista siempre le significó una importante red de seguidores, sus comentarios racistas la pusieron en serios problemas ante la justicia, que la condenó varias veces a pagar miles de euros en multas.













