La talentosa actriz iraní Golshifteh Farahani, reconocida por trabajos que van desde Exodus: Gods and Kings (2014) de Ridley Scott a Paterson (2016) de Jim Jarmusch, pasando por la saga de Piratas del Caribe, le dijo a un diario israelí que «las cosas están cambiando en Teherán«.
Farahani fue entrevistada por el periódico Maariv en ocasión del estreno local de Reading Lolita in Tehran, el filme dirigido por el israelí Eran Riklis que está ambientado en la capital iraní (aunque rodado en Italia) y cuenta con un elenco de actrices musulmanas.
También le puede interesar: Trabajó con Adam Sandler, fue dirigida por Tarantino y se suma a la quinta temporada de Fauda
El filme está basado en Reading Lolita in Tehran: A Memoir in Books, el libro autobiográfico donde la escritora y profesora iraní Azar Nafisi relata cómo fue vivir bajo el régimen islamista hasta 1997, cuando se exilió en Estados Unidos.
La versión fílmica, que tiene en su elenco a la famosa cantante israelí Rita, nacida en Teherán en 1962, «no es solo una película, es un milagro cinematográfico y un milagro humano», afirmó Maariv.
«Quién hubiera pensado que una colaboración iraní-israelí-judía-musulmana se lanzaría en este momento», en medio de la guerra en Gaza y mientras se sufren las consecuencias del ataque terrorista del 7 de octubre del 2023, apuntó el diario. «Pero aquí está», en los cines israelíes.
Una profesora iraní y un libro de Scott Fitzgerald
La película, rodada en inglés y en farsi, tuvo una muy buena recepción en Francia. Y ahora los críticos israelíes la recibieron también con excelentes comentarios.
Farahani, protagonista principal del filme -donde la actriz iraní encarna a una profesora que intenta seguir compartiendo con sus alumnos las grandes obras de la literatura occidental bajo la vigilancia islamista-, recordó que en los últimos años rechazó muchas ofertas para actuar en el idioma persa.
«Mi actitud hacia el lenguaje era fría y distante, pero el guion hizo que mi corazón explotara, revivió en mí la dulce tristeza que sentí al dejar mi patria, y le dije a Eran: ‘Hagámoslo’, aunque estuve ansiosa hasta la víspera de la primera filmación», dijo la actriz, de 41 años.
Sobre el tema central del filme, conocido en español como Leer Lolita en Teherán (en referencia al famoso libro de Vladimir Nabokov), Farahani admitió que «puede ser que el arte no cambie el mundo», pero, afortunadamente, «evita que el mundo se desmorone».
«La cultura es el corazón palpitante de todas las naciones», le dijo la actriz iraní al diario israelí. «El mundo es tan loco y oscuro, ¿qué es lo único que puede resistirlo? Arte. Es la luz en la oscuridad. Hace que las personas estén más cerca unas de otras», aseveró.
Un director como los de antes
También tuvo palabras elogiosas para Riklis, un prestigioso director de Israel, el país archienemigo del régimen que controla Irán desde la revolución islamista de 1979.
Eran, afirmó, trabaja como «los directores legendarios de antaño», creando «condiciones en las que todo el mundo florece, algo que veo cada vez menos en la industria», donde «se le da cada vez menos importancia a la actuación».
El israelí, en cambio, «entiende que una película solo puede ser una película gracias a sus actrices y actores», remarcó la artista iraní-francesa.
Cuando le preguntaron cómo se siente trabajando en blockbusters como Piratas del Caribe: La venganza de Salazar (2017) y en joyas independientes como Les Deux Amis (2015), la actriz respondió que esa versatilidad «simplemente muestra que no me pueden etiquetar».
«Todo lo que quería hacer era jugar» con su talento y «me sacrifiqué tanto que nadie me metió en una jaula», afirmó la actriz iraní. «No me pueden poner en una jaula de nacionalidad, de género: puedo ser afgana y puedo ser una pirata, puedo ser tantas cosas y puedo ser nada», subrayó.
Una sala de cine en la capital de Irán
En un momento de la charla, el entrevistador le compartió un deseo, muy difícil de concretar: ver la película (dirigida por un israelí y protagonizada por una exiliada) juntos en un cine de Teherán.
Para seguir leyendo: Polonia le concedió su ciudadanía a un famoso actor judío estadounidense
«Es cuestión de tiempo, y no creo que sea más de una década», se entusiasmó Farahani. «Las cosas están cambiando, el mundo está cambiando» y «el gobierno de Irán también comenzó a retirarse», analizó la actriz.
Farahani contó que «amigas que visitan Irán me dicen que las mujeres allí ya no llevan el velo y el régimen no se atreve a decirles nada». Se trata, apostó, a «una victoria de las protestas» de los últimos años.
«No puedo esperar a que llegue el día en que visitemos Teherán juntos, es una ciudad increíble, ya lo verás», prometió.
Finalmente, sobre el nuevo estreno, la actriz afirmó que «no importa si el público está en Israel o Roma, si es israelí o palestino», porque «el arte es arte» y «todos somos hermanos y hermanas en este mundo».
«Espero que los que vean la película la disfruten y se emocionen» y sepan que «no se puede seguir así, el mundo está roto: tomémonos de la mano, veamos películas y leamos libros juntos», propuso para completar la nota.












