El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se reunió este domingo en Jerusalén con el jefe del gobierno de Alemania, Friedrich Merz, y dijo que, para que haya un atisbo de paz en la zona, los palestinos de Gaza tienen que dejar atrás el odio radical como hizo el país europeo después de la Segunda Guerra Mundial.
Netanyahu mantuvo un encuentro de alto perfil con Merz, quien ya visitó Israel en varias ocasiones pero ahora por primera vez como canciller. El sábado, cuando se reunió con el presidente Itzjak Herzog, Merz dijo que la defensa de Israel «está en el ADN de Alemania».
En un breve mensaje que compartió en su cuenta en la red social X, Merz dijo que le desea «al pueblo israelí tiempos mejores tras años de terror y guerra». Y «que se tomen decisiones que conduzcan a la paz y a unas buenas relaciones de vecindad» con los palestinos.
«Alemania les acompañará con amistad», completó el mensaje, dirigiéndose a Netanyahu.
El lazo de la muerte
Por su parte, en su mensaje al término de la reunión, y junto al líder alemán, Netanyahu aprovechó para repasar la situación regional, en particular en la vecina Franja de Gaza, el escenario de la guerra que estalló tras el ataque terrorista de Hamas del 7 de octubre del 2023.
Netanyahu afirmó que Irán y sus aliados «intentan ponernos un lazo de muerte», pero «lo revertimos».
Prime Minister Benjamin Netanyahu and German Chancellor @bundeskanzler @_FriedrichMerz are now holding an expanded meeting at the Prime Minister’s Office in Jerusalem.
Further information >>https://t.co/ZtE3Pjb50u pic.twitter.com/LM7Wjfye9w— Prime Minister of Israel (@IsraeliPM) December 7, 2025
«Todavía tenemos trabajo por hacer -siguió el primer ministro-: explicar qué es lo que combatimos, cómo lo combatimos y por qué lo que hacemos no solo es por nuestra defensa, sino también por la de Alemania y la de las sociedades libres en todo el mundo».
«Y, diré, también por nuestros vecinos árabes no radicales» quienes, «de hecho, lo entienden mejor que la mayoría» de los demás países del mundo, apuntó el primer ministro.
Durante la presentación conjunta, Netanyahu reconoció que, con Merz, «tenemos puntos de vista diferente, obviamente, porque el propósito de un estado palestino es destruir el único estado judío».
Los palestinos, describió, «ya tenían un estado en Gaza, un estado defectuoso, que se utilizó para intentar destruir el único estado judío».
En Israel, añadió, «creemos que existe una vía para avanzar hacia una paz más amplia con los estados árabes y también para establecer una paz viable con nuestros vecinos palestinos, pero no vamos a crear a nuestras puertas un estado que se comprometa a destruirnos».
El recuerdo del Holocausto y la cooperación militar
Antes de reunirse con Netanyahu, Merz pasó por Yad Vashem, el museo que, en la capital de Israel, recuerda a las víctimas del Holocausto perpetrado por los nazis.
«Inclino mi cabeza en señal de respeto ante los seis millones de hombres, mujeres y niños de toda Europa que fueron asesinados por los alemanes porque eran judíos», declaró el líder alemán en un mensaje que acompañó con una emotiva foto en el museo.
En los primeros días de este mes de diciembre, las fuerzas armadas alemanas recibieron la primera batería de misiles interceptores israelíes Arrow 3, un evento que muchos analistas señalaron como un poderoso símbolo de los lazos entre los dos países.
Hablando en esa ocasión en una base de la Luftwaffe cerca de Berlín, un alto funcionario del Ministerio de Defensa israelí dijo emocionado que un sistema «desarrollado por las mentes judías más brillantes de la industria aeroespacial» nacional, «fruto de nuestra necesidad existencial, ayudará ahora a defender a Alemania».
También Netanyahu se refirió este domingo al momento histórico. «No solo Alemania trabaja en defensa de Israel, sino que Israel, el estado judío, ochenta años después del Holocausto, trabaja en defensa de Alemania», remarcó el primer ministro.
Se trata, completó, de «un cambio histórico que llega en un momento de gran turbulencia» internacional.
Netanyahu contó que le dijo al canciller que, después de la campaña militar y de una eventual segunda fase de desarme de Hamas, queda por delante «una tercera» etapa en Gaza.
El primer ministro se refirió así al esfuerzo para «desradicalizar Gaza, algo que también se cree imposible pero que se logró en Alemania y se logró en Japón» después de la Segunda Guerra Mundial.













