Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron en la noche del domingo que eliminaron a Anas Al-Sharif, un «periodista» de la cadena qatarí Al Jazeera que, en realidad, era el jefe de una célula de Hamas que disparaba cohetes desde Gaza contra Israel.
En un comunicado, las FDI recordaron que ya habían revelado previamente «información de inteligencia y numerosos documentos encontrados en la Franja de Gaza, que confirmaban su afiliación militar a Hamas».
Eso documentos eran prueba de la participación de Al-Sharif «en actividades terroristas, de las que la cadena Al Jazeera ha intentado desvincularse».
En efecto, Al Jazeera le dedicó un gran despliegue a la muerte del presunto periodista. «El ejército israelí se atribuyó la responsabilidad del asesinato en un comunicado, afirmando falsamente que Al Sharif dirigía una unidad del ala armada de Hamas», afirmó la cadena.
Al Jazeera es un medio furiosamente anti-israelí sostenido financieramente por el emirato, que no mantiene relaciones diplomáticas con el gobierno de Jerusalén.
Las FDI presentaron numerosas pruebas sobre la participación en acciones terroristas de otros «periodistas» residentes en Gaza. Algunos de ellos fueron incluso identificados durante la brutal invasión islamista del 7 de octubre del 2023.
Según los voceros militares israelíes, las pruebas que incriminan a Al-Sharif incluyen «listas de personal, listas de cursos de entrenamiento para terroristas, directorios telefónicos y documentos salariales».
«Constituyen prueba inequívoca» de que actuaba «como terrorista militar de Hamas en la Franja de Gaza», enfatizaron. Más aún, agregaron: «los documentos también prueban la integración del grupo terrorista Hamas en la red qatarí Al Jazeera».
Antes del ataque contra la célula de Hamas de la que formaba parte Al-Sharif, «se tomaron medidas para mitigar los daños a la población civil, incluyendo el uso de munición de precisión, vigilancia aérea e inteligencia adicional», indicaron desde las FDI.













