Finalmente, Estados Unidos entró en la guerra contra Irán y este sábado bombardeó tres de las principales plantas nucleares del régimen de Teherán. El presidente Donald Trump calificó la incursión como «un éxito» y dijo que «ahora es el tiempo para la paz».
«Hemos completado nuestro exitoso ataque contra tres instalaciones nucleares de Irán, incluyendo Fordow, Natanz e Isfahan», informó Trump a través de las redes sociales.
Todos los aviones estadounidenses que participaron de la operación «se encuentran ahora fuera del espacio aéreo iraní», añadió el presidente norteamericano, quien precisó que «se lanzó una carga completa de bombas sobre la principal instalación, Fordow».
«No hay otro ejército en el mundo capaz de hacer esto», se enorgulleció Trump, quien enfatizó que «ahora es el tiempo para la paz» en la región.
El primer acto, de las FDI
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) habían iniciado una masiva campaña de bombardeos sobre objetivos militares y nucleares iraníes el 13 de junio último. También descabezó el liderazgo de las fuerzas de seguridad iraníes, eliminando a sus principales comandantes.
En combinación con agentes del Mossad en el terreno, las FDI también alcanzaron a varios de los principales científicos del programa nuclear iraní, sospechado de estar desarrollando armas atómicas.
De hecho, un inquietante aumento en el nivel del enriquecimiento de uranio en las plantas atómicas iraníes fue lo que desencadenó la operación León Naciente que organizaron las FDI.
Las incursiones de la Fuerza Aérea y las acciones del espionaje golpearon duramente numerosos blancos iraníes, pero uno de los objetivos clave, la base de Fordow, estaba fuera del alcande de las bombas de las FDI.
Es que Fordow fue construida dentro de una montaña, imposible de penetrar con el armamento más convencional que está a disposición de los aviadores de Israel.
Por eso entraron en escena Trump y la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que dispone de los aviones y las bombas perforadoras, de entre trece y catorce toneladas, capaces de penetrar las instalaciones nucleares subterráneas de Fordow.
El pedido de Netanyahu
Trump venía escuchando con atención los pedidos del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, para que Estados Unidos entre en la guerra para resolver el asunto con sus bombarderos avanzados.
Horas antes de este ataque, algunas versiones periodísticas indicaron que el gobierno israelí le hizo saber a la Casa Blanca que, si la Fuerza Aérea estadounidense no se ocupaba de Fordow, las FDI lo harían a su manera.
«En los días previos al ataque –señaló el portal estadounidense Axios-, Trump y su equipo estaban cada vez más convencidos de que la diplomacia había llegado a su límite y de que sería necesaria una acción militar para eliminar el programa nuclear de Irán».
Una fuente cercana a la Casa Blanca, citada por el New York Post, dijo que Trump decidió recién el viernes último «atacar a Irán con ‘fuerza abrumadora'», desplegando seis aviones bombarderos B-2.













