El jefe de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), el teniente general Eyal Zamir, dijo este viernes que el país debe estar preparado para una «campaña prolongada» si quiere «remover una amenaza de esta magnitud», en referencia al programa nuclear del régimen de Irán.
Zamir habló poco después de difundirse reportes sobre decenas de aviones de combate israelíes golpeando blancos militares y nucleares en territorio iraní, incluyendo «docenas de objetivos» en la zona de Teherán y lanzadores de misiles en el oeste del país.
Durante su presentación, el jefe de las FDI brindó inquietantes detalles del poderío que estaba desarrollando el gobierno islamista. «Cuando lanzamos esta campaña -dijo-, Irán poseía aproximadamente 2.500 misiles tierra-tierra y los producía a un ritmo acelerado».
«Según estimaciones, en dos años habría contado con unos 8.000 misiles», indicó Zamir, quien también destacó la existencia del «anillo de fuego» que Teherán construyó alrededor de Israel, con las amenazas de Hezbollah y Hamas, entre otros grupos fundamentalistas.
Una combinación de amenazas
La combinación de esas amenazas, «desde el programa nuclear hasta la potencia de fuego avanzada y los sistemas de misiles -aseveró el líder militar israelí- nos obligó a lanzar un ataque preventivo».
En la infografía, detalles de las incursiones israelíes de la noche del 19 de junio del 2025 ☝🏻
Zamir remarcó que las FDI «no se quedan de brazos cruzados ante las crecientes amenazas» contra Israel, y aseguró que «día a día, nuestra libertad de acción se amplía y la del enemigo se reduce».
De todas maneras, advirtió, «la campaña no terminó». Si bien se alcanzaron «logros significativos, aún nos esperan días difíciles» y «debemos permanecer alerta y unidos hasta completar la misión».
«Confío en que juntos -concluyó dirigiéndose a todos los ciudadanos-, completaremos esta campaña con Israel firme y victorioso».
Por su parte, los voceros de las FDI informaron este viernes que, en las últimas horas, un escuadrón de más de medio centenar de aviones de combate concretó una serie de ataques «en el corazón de Teherán».
Allí, precisó un comunicado, «se alcanzaron docenas de objetivos, incluidos los sitios de producción de misiles militares» y la sede del organismo de investigación y desarrollo del proyecto de armas nucleares de Irán.
Durante la noche entre el jueves y el viernes, agregó el mensaje, «varias plantas industriales dedicadas a la fabricación de misiles fueron atacadas» en la zona de la capital iraní.
Limitando el alcance de los ataques iraníes
Se trata, explicaron voceros israelíes, de bases que «se desarrollaron a lo largo de muchos años y sirvieron como un centro industrial clave para el Ministerio de Defensa iraní». Entre los objetivos se encontraban plantas de producción de componentes para misiles y de materias primas para sus motores.
En el oeste de Irán, los aviones israelíes golpearon bases de lanzamiento y almacenamiento de misiles que, según los voceros, estaban preparados para ampliar el ataque contra Beer Sheva, en el sur de Israel.
«La continua intensificación del impacto de la Fuerza Aérea sobre los misiles tierra-tierra reduce la capacidad ofensiva de Irán y nos permite operar a largo plazo», indicó el vocero principal de las FDI, el brigadier general Effie Defrin.
El portavoz destacó que el «daño acumulado a todos los componentes» del complejo militar iraní «nos acerca al objetivo de la operación: eliminar la amenaza existencial para el estado de Israel, dañar su programa nuclear y degradar significativamente» el sistema de misiles.













