Soldados de la 210a División y del Cuerpo Médico de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) reabrieron esta semana el centro móvil de avanzada para el triaje y el tratamiento de heridos en la zona de Hader, en el sur de Siria.
El centro, que había estado cerrado en las últimas semanas y volvió a abrir sus puertas el miércoles de esta semana, proporciona atención médica prolongada y ofrece diversos tratamientos, tanto de rutina como de traumatología, señalaron voceros de las FDI.
«Las tropas de las FDI siguen operando en Siria y a lo largo de la zona fronteriza, en coordinación con la Policía de Israel, para mantener el orden durante la reapertura del centro de triaje avanzado para atender a los heridos», señaló un comunicado de los voceros militares.
Este centro médico fue creado y diseñado para brindar atención y apoyo a la población sirio-drusa de la zona. Hasta mayo último, antes de su cierre temporal, más de 500 civiles sirios recibieron tratamiento médico por parte de los soldados especializados de las FDI.
Las fuerzas israelíes operan un colchón de seguridad en Siria desde la caída del régimen del dictador Bashar al-Assad en diciembre del 2024 y la llegada al poder de una alianza islamista que instaló como presidente provisorio a Ahmed al-Sharaa, un ex líder de al Qaeda.
Los objetivos de la presencia de las FDI en el sur de Siria incluyen mantener la seguridad de los residentes de las Alturas del Golan y crear una zona de contención avanzada, además de brindar asistencia a la población local.
Esa población local está formada por residentes drusos, quienes en las últimas semanas fueron blanco de matanzas y abusos por parte de milicias islamistas que avanzaron sin ser detenidos por las fuerzas leales al gobierno de Damasco.
Frente a esa situación, las FDI lanzaron una serie de incursiones en la zona para frenar las masacres y un ataque simbólico contra instalaciones cercanas al Ministerio de Defensa en Damasco.













