Una contribución sin precedentes del doctor Shmuel Harlap y su esposa, Anat, permitirá construir en Petaj Tikva un nuevo Centro de Corazón y Cerebro en el hospital Beilinson, que se llamará La Torre de la Esperanza.
La mayor donación jamás realizada al sistema de salud pública en Israel, por un total de 180 millones de dólares, fue anunciada este miércoles en Petaj Tikva por voceros del hospital Beilinson.
Los benefactores, el doctor Shmuel Harlap y su esposa, Anat, destinaron la suma a la construcción de un nuevo Centro de Corazón y Cerebro en el hospital Beilinson del Centro Médico Rabin (RMC), que recibirá el nombre de La Torre de la Esperanza (Migdal HaTikva). La inauguración está prevista para comienzos del 2027.
En la ceremonia de firma realizada en el hospital, los Harlap explicaron que el nombre elegido simboliza su deseo de ayudar a sanar las divisiones dentro de la sociedad israelí.
«No hay lugar más apropiado que un hospital público central para representar la sanación de las divisiones en la sociedad israelí», señalaron.
«La Torre de la Esperanza servirá a todos los sectores de la población —laica, religiosa, ultraortodoxa, musulmana, cristiana, drusa y circasiana—. Será un faro de esperanza para todos, y si tenemos la fortuna de disfrutar de su luz, esa será nuestra recompensa».
Un hito para la salud pública en Israel
El doctor Eytan Wirtheim, director general del RMC, destacó que se trata de un aporte «extraordinario y profundamente conmovedor, particularmente porque es una contribución ‘azul y blanca’ de Anat y Shmuel Harlap».
Según Wirtheim, el nuevo centro «unirá bajo un mismo techo el mejor conocimiento, tecnología, investigación e innovación en cardiología y neurología, permitiéndonos brindar una atención avanzada y que salva vidas a cada ciudadano».
Añadió que se trata de «un momento histórico tanto para el RMC como para todo el sistema de salud pública de Israel».
Por su parte, Yochanan Locker, presidente de los Servicios de Salud Clalit —la mayor red sanitaria de Israel y gestora del hospital—, subrayó que la donación refleja «una profunda expresión de confianza en nuestros equipos médicos y en su labor dedicada durante los años. Esta contribución posicionará al hospital junto a los principales centros médicos del mundo».
El proyecto: corazón y cerebro
El edificio proyectado será comparable en tamaño a un hospital mediano: ocupará unos 70.000 metros cuadrados distribuidos en 15 pisos (11 sobre la superficie y 4 subterráneos), con capacidad para 300 camas en hospitalización general y unidades de cuidados intensivos.
Albergará ocho departamentos clínicos en cardiología, neurocirugía, neurología y cirugía torácica y cardíaca, además de quirófanos, laboratorios de cateterismo, unidades de diagnóstico por imágenes y áreas protegidas para emergencias.
En cuanto al Centro del Corazón, contará con unidades ampliadas de cuidados intensivos, suites de cateterismo y electrofisiología, servicios de imagen avanzados —incluyendo ecocardiografía, tomografía y resonancia magnética cardíaca—, además de clínicas ambulatorias especializadas.
También se establecerá un departamento de cirugía cardíaca de vanguardia y un centro nacional de trasplante de corazón.
«Un centro integrado ofrece inmensos beneficios: desde el diagnóstico temprano, hasta el tratamiento personalizado y la rehabilitación, mejorando la calidad de la atención y la experiencia del paciente en todo el sistema», explicó el profesor Ran Kornowski, director del Centro del Corazón.
Por su parte, el Centro del Cerebro expandirá significativamente sus servicios, con el doble de camas en hospitalización e intensivos de neurología y neurocirugía.
Entre sus novedades se incluirán un Centro de Comando para Accidentes Cerebrovasculares, quirófanos innovadores, una unidad de hospital de día en neurología, un moderno instituto de investigación cerebral y equipamiento de última generación, como resonancias intraoperatorias y dispositivos láser para tratamientos mínimamente invasivos.
«El nuevo centro nos permitirá ofrecer atención integral, desde el diagnóstico más preciso hasta los tratamientos más avanzados disponibles en Israel. Representa un estándar internacional de atención, con tecnologías de punta y servicios especializados que ubican al RMC en la vanguardia mundial de la medicina cerebral», concluyó el profesor Sagi Harnof, director del Centro del Cerebro y de la División de Neurocirugía del hospital.













