Un diario estadounidense se tomó el trabajo de advertir sobre los «problemas» del falafel: sí, leyó bien: el plato vegano más amado en Israel y en todo el Medio Oriente, considerado saludable y lleno de sabor, fue señalado como posible motivo de alerta en un artículo del USA Today.
La nota advirtió que este fritter dorado y crocante puede tener sus riesgos si no se consume con moderación. Los lectores israelíes seguramente se divertirán leyendo que su comida típica y cotidiana es objeto de preocupación en Estados Unidos.
«Crujiente por fuera, tierno y lleno de hierbas frescas por dentro, el falafel trascendió sus raíces como comida callejera del Medio Oriente para convertirse en un favorito mundial», admitió el diario.
«Hoy, aproximadamente uno de cada veinte restaurantes en el mundo lo tiene en su menú, y cadenas enteras han construido su identidad alrededor de él -sigue la nota-. En ciudades como París y Nueva York, por ejemplo, lugares icónicos como L’As du Fallafel y Taïm atraen filas que duran horas».
USA Today recordó que el falafel se hace con legumbres molidas —principalmente garbanzos o habas— mezcladas con perejil, cilantro, cebolla, ajo y especias como comino y coriandro. Después se forman bolitas o patties y se fríen tradicionalmente en aceite, aunque hoy también se pueden hornear o cocinar al aire para reducir grasa.
A nivel nutricional, el falafel es un aliado potente. Garbanzos y habas aportan proteína vegetal y fibra, que ayudan a la digestión, la saciedad y el mantenimiento muscular.
«Si buscas una forma sabrosa de agregar otra porción de fibra a tu dieta diaria, considera el falafel», explicó Leslie Bonci, dietista deportiva registrada y fundadora de Active Eating Advice.
Además, según Amy Goodson, nutricionista y dietista registrada, el falafel ofrece hierro, magnesio, folato y potasio, nutrientes que apoyan la salud del corazón y la producción de glóbulos rojos. Sus hierbas y especias aportan antioxidantes y compuestos antiinflamatorios que suman beneficios adicionales.
La opción de hornear, a y no olvidarse de las verduras frescas
La preparación importa: optar por hornear o usar air fryer reduce el contenido de grasa y calorías, mientras que acompañarlo con verduras frescas y granos enteros potencia su valor nutricional. Bonci enfatizó que pequeños cambios en la preparación pueden convertir un plato ya saludable en uno aún más equilibrado.
Pero no todo es perfecto, señalaron las expertas consultadas por el diario.
«El falafel frito en ciertos aceites puede tener un contenido alto de grasas saturadas», advirtió Goodson.
Por cierto: salsas pesadas, pan blanco o acompañamientos fritos pueden aumentar las calorías y el sodio, especialmente en versiones de restaurante o comerciales.
Jen Messer, dietista y presidenta de la New Hampshire Academy of Nutrition and Dietetics, agregó que estas consideraciones no eliminan los beneficios, pero sí requieren moderación.
En resumen, a no alarmarse tanto como el editor que le puso el título a la nota de USA Today («El falafel tiene muchos beneficios para la salud, pero cuidado con este problema»): aun con esos «problemas», este amado platillo sigue siendo un alimento nutritivo y versátil, siempre que se prepare de manera consciente y se consuma con moderación.













