Tras quince meses de cohetes cayendo desde el Líbano y de evacuaciones, reabrió un conocido hotel en Metula, en el norte de Israel, el primero en la ciudad en recibir huéspedes después del conflicto contra el grupo islamista Hezbollah.
Se trata de una reapertura que refleja la lenta recuperación de la zona, adonde la población está regresando de a poco y la actividad económica todavía no alcanza los niveles prepandemia.
«Durante la guerra, todos nuestros hoteles y alojamientos ubicados a lo largo de la frontera libanesa estuvieron cerrados, pero el de Metula, que sufrió daños en algunas áreas, era el único que todavía no había reabierto», explicó Bat-Hen Yeshua, CEO y propietaria de la cadena Metaylim.
Las renovaciones del hotel, que fue alcanzado en abril del 2024 por un misil de Hezbollah, durante la guerra que estalló en varios frentes tras el ataque terrorista de Hamas del 7 de octubre del 2023, demandaron una inversión de más de tres millones de shekels (cerca de un millón de dólares).
Entrevistada por el periódico Davar, Yeshua dijo que «tomó tiempo terminar las reparaciones, que los residentes recuperaran la confianza para volver y que la ciudad se rehabilitara», pero ayudó el retorno del Tel-Hai College, «que trajo vida de nuevo a la ciudad y permitió renovar la fuerza laboral».
Una recuperación lenta y gradual
Actualmente, alrededor del 50 por ciento de los residentes regresó a Metula y la actividad económica se mantiene en aproximadamente un tercio de los niveles previos a la guerra.
View this post on Instagram
A post shared by Sapir Adler | sap marketing with color | שיווק, דיגיטל ואיקומרס (@sap.adler)
«Hay una gran escasez de personal capacitado, principalmente cocineros y empleados de servicio, y muchos negocios aún no volvieron a abrir», añadió la empresaria. «Los que no fueron evacuados -remarcó- enfrentan traumas que dificultan la vuelta al trabajo».
El hotel, el primero en reabrir en Metula, según Davar, ofrece veintisiete habitaciones y mantiene la filosofía de conectar a los huéspedes con la naturaleza y las atracciones del norte.
Para Yeshua, «el regreso de los visitantes simboliza la resiliencia del norte de Israel y la posibilidad de viajar y visitar la región». Sobre el proceso de recuperación, dijo que «lo que necesita el norte no son donaciones, sino marketing que refuerce la conciencia de que es posible visitar, viajar y quedarse» a disfrutar la zona.
«Este hotel es un símbolo de firmeza, resiliencia del norte y la creencia en un modo de vida israelí conectado con la tierra, la naturaleza y las personas -concluyó Bat-Hen-. Después de todo lo que hemos pasado, ver a los invitados entrar de nuevo por la puerta es un sueño hecho realidad».












