La empresa israelí Elbit Systems se adjudicó contratos por un total de 275 millones de dólares para equipar helicópteros militares en un país de la región Asia-Pacífico. El acuerdo, que tendrá una duración de cinco años, incluye la instalación de un avanzado «escudo» electrónico y sistemas láser para proteger a las aeronaves contra ataques de misiles.
Bajo estos contratos, Elbit suministrará una suite de guerra electrónica diseñada para detectar amenazas y mejorar la supervivencia de los helicópteros. El sistema integra sensores de última generación y procesamiento de señales para identificar peligros de forma temprana y activar respuestas automáticas.
Tecnología láser Mini-MUSIC
El corazón de esta protección es el sistema Mini-MUSIC. Se trata de una tecnología de Contramedida Directa por Infrarrojos (DIRCM) que utiliza láseres para detectar y desviar misiles entrantes.
Según explicaron desde la empresa, el equipo está diseñado para proteger aviones y helicópteros pequeños y medianos, basándose en años de experiencia y cientos de miles de horas de vuelo en entornos militares reales.
Los sistemas, precisaron desde Elbit, se adaptarán a la plataforma específica de helicópteros y a las necesidades operativas del cliente, «proporcionando una protección robusta en entornos de combate complejos».
Estos contratos «se suman a los numerosos acuerdos que la compañía consiguió en los últimos años en la campo de soluciones de autoprotección aerotransportada, que abarca varios países, incluyendo la OTAN y naciones europeas«, recordaron.
«Los acuerdos con esta nación de Asia-Pacífico reflejan la creciente confianza de nuestros clientes en las soluciones avanzadas y probadas en combate de autoprotección para helicópteros de Elbit», dijo Bezhalel Machlis, presidente y CEO de la empresa.
«Nuestros sistemas integrados de guerra electrónica y DIRCM -añadió- proporcionan capacidades altamente avanzadas de detección de amenazas y contramedidas, mejorando la supervivencia de las aeronaves y la eficacia operativa en entornos de misión complejos».
En la empresa, que tiene su base en Haifa y figura entre las principales del mundo en el sector, «estamos orgullosos de seguir fortaleciendo nuestras alianzas y apoyando a nuestros clientes, necesidades en evolución en esta región tan importante», completó Machlis.













