Un hospital académico ubicado entre los mejores de Estados Unidos decidió avanzar hacia la compra de un sistema médico israelí de soporte vital para pacientes, tras integrarlo a su práctica clínica habitual luego de completar con éxito su evaluación clínica y confirmar su desempeño en procedimientos críticos.
La decisión se produjo luego de varios meses de uso clínico continuo del sistema Inspira ART100, desarrollado por la empresa israelí Inspira Technologies, que pasó de una fase piloto a incorporarse de manera estable al flujo de trabajo del centro médico, un paso poco frecuente en este tipo de instituciones.
El Inspira ART100 es un equipo médico que se utiliza para mantener la oxigenación de la sangre cuando el corazón y los pulmones no pueden hacerlo por sí mismos, por ejemplo durante cirugías complejas.
Aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), el sistema fue empleado en alrededor de treinta pacientes en procedimientos de alta complejidad, incluyendo cirugías, trasplantes e intervenciones de emergencia.
Según informó la compañía, el hospital inició ahora un proceso interno de adquisición presupuestada para incorporar múltiples unidades del ART100, una vez concluida la fase de evaluación clínica. La decisión médica ya estaría tomada y el proceso avanza ahora por los carriles administrativos y presupuestarios de la institución.
FDA-cleared INSPIRA™ ART100 has completed a full clinical evaluation and advanced to a budgeted procurement execution process at a leading U.S. academic medical center. ~30 patients treated; ART100 systems incorporated into routine workflow. $IINN Read more >>… pic.twitter.com/Pw3kmBsOYc
— INSPIRA Technologies (@InspiraTechnol1) January 29, 2026
Un hito y una confirmación
Para Dagi Ben-Noon, director ejecutivo de Inspira Technologies, el paso dado por el centro médico representa una validación relevante del sistema. «Alcanzar este hito en uno de los principales hospitales académicos del país es una poderosa confirmación del valor clínico y la confiabilidad de nuestra tecnología», afirmó.
«El ART100 dejó de ser un dispositivo en etapa piloto para integrarse al trabajo clínico estándar, impulsado por su uso repetido y por la respuesta positiva de los médicos», agregó Ben-Noon. «Con la fase clínica ya completada, estamos avanzando dentro de un proceso de adquisición definido», concluyó.
Desde la compañía destacaron que se trata de la primera vez que el ART100 progresa desde una evaluación clínica hasta un proceso formal de compra presupuestada en un centro académico de referencia en Estados Unidos, un dato que consideran clave para su posicionamiento en el mercado norteamericano.












