La ciudad de Ra’anana, ubicada unos pocos kilómetros al norte de Tel Aviv, tiene grandes planes para el futuro: quiere crecer un 20 por ciento en las próximas dos décadas gracias a un acuerdo con el gobierno que permitirá construir 6.800 viviendas, duplicar su espacio comercial y la expansión de su infraestructura urbana.
Además de las viviendas, la expansión también contempla casi 692.000 metros cuadrados de espacio comercial y laboral, así como diversas instalaciones públicas: escuelas, centros comunitarios, clubes juveniles y sinagogas.
También se destinarán unos 180 dunams (dieciocho hectáreas) a espacios abiertos y un puente nuevo que conectará la ciudad con Herzlia a través de la Ruta 531.
El portal Ynet adelantó que el acuerdo es el primero de este tipo que Ra’anana firma con el gobierno y está valorado en aproximadamente 1.750 millones de shekels (cerca de 540 millones de dólares).
Conocidos en inglés como roof agreements, estos acuerdos estratégicos canalizan fondos estatales para infraestructura necesaria en nuevos desarrollos, a cambio del compromiso municipal de promover una construcción rápida.
Para que los jóvenes se queden en la ciudad
El alcalde de Ra’anana, Chaim Broyde, definió el plan como el «logro más importante» de su gestión, destacando que será un «motor de crecimiento que asegurará el futuro» y «mejorará la infraestructura de toda la ciudad«.
Ayudará a que «los jóvenes residentes sigan viviendo en la ciudad y preservará el carácter comunitario de Ra’anana«, completó.
Por su parte, el ministro de Construcción y Vivienda, Haim Katz, y el director de la Autoridad de Tierras de Israel, Yaakov Quint, coincidieron en que el plan refuerza el desarrollo de ciudades consolidadas y la oferta de vivienda nacional, afirmó Ynet.
Ra’anana es una de las ciudades de mayor nivel socioeconómico del país y mejor calidad de vida, según vienen señalando las estadísticas. Además, un reciente informe gubernamental la colocó en el segundo puesto entre las de mayor esperanza de vida para sus residentes.
En efecto, la ciudad marcó 86,7 años, solamente detrás de Modi’in-Maccabim-Re’ut (un impactante 87,5) y bien por encima del promedio nacional, de 83,8 años.













