El gobierno de China teme las consecuencias de la asombrosa penetración de la inteligencia israelí dentro del régimen de Teherán -que quedó expuesta durante la guerra de junio del 2025- y está buscando «bloquear» al Mossad en Irán.
Así lo afirmó un nuevo reporte publicado por una revista europea de asuntos internacionales, según la cual «la cooperación técnica china con Irán aumentó para descubrir las infiltraciones israelíes en el país».
«Esta cooperación busca subsanar las deficiencias técnicas que el Mossad aprovechó para alcanzar objetivos militares y nucleares iraníes sensibles» durante la llamada Guerra de los Doce Días, señaló el reporte del sitio Modern Diplomacy.
China, siguió el artículo de Nadia Helmy, especialista en las relaciones entre Pekín y Jerusalén, está «trabajando para mejorar la capacidad de Irán para contrarrestar esta infiltración mediante el suministro de satélites de vigilancia».
Irán habría solicitado tecnología avanzada de empresas chinas líderes, como Chang Guang, «para desarrollar sus capacidades de monitoreo remoto y recopilación de inteligencia, lo que le permite rastrear con mayor precisión los movimientos israelíes», apuntó la nota.
Adiós GPS
Helmy recordó que el régimen de los ayatollahs «anunció planes para una transición completa al sistema de navegación chino, conocido como BeiDou, como alternativa a los sistemas GPS estadounidenses y occidentales».
Se trata, destacó, de una medida que «busca reducir la dependencia de la tecnología occidental», que podría ser vulnerable a ataques informáticos o interrupciones.
Además de los «esfuerzos militares» de Pekín para «reforzar la capacidad disuasoria de Irán, informes filtrados revelaron un acuerdo chino para ayudar» al gobierno de Teherán a «reconstruir su arsenal de misiles balísticos y suministrarle componentes de combustible sólido y sistemas de guía tras los ataques que sufrió por parte de Israel» en el 2025.
Pekín al rescate del régimen de Teherán
Fuentes y documentos citados por Modern Diplomacy señalaron «varias estrategias para contrarrestar la infiltración» del Mossad y «apoyar la estabilidad del régimen iraní», incluyendo ciberseguridad y la eliminación de software «sospechoso» mediante la sustitución de tecnologías occidentales por alternativas de fabricación china.
En enero del 2026, «China comenzó a implementar una estrategia destinada a frustrar las acciones del Mossad y la CIA, instando a Irán a dejar de usar software de empresas estadounidenses e israelíes y a reemplazarlo por sistemas chinos seguros, cerrados y difíciles de penetrar», aseguró el informe.
Un programa gubernamental chino, continuó Helmy, se enfoca en «fortalecer la ciberseguridad y la inteligencia artificial en Irán» como herramientas esenciales para proteger el ciberespacio iraní de los ataques de sabotaje israelíes y estadounidenses.
Los temores de Pekín ya habían sido apuntados a fines de junio del 2025 por el portal South China Morning Post. La paliza militar y de inteligencia que recibió Irán ese mismo mes hizo que China aprecie «las amenazas a la seguridad» frente a la «caja de Pandora» que abrió el Mossad.
Analistas citados por la publicación dijeron que «hacer que los espías desactiven los radares y sistemas de misiles enemigos es una ‘táctica perteneciente a una nueva forma de guerra’ y una ‘llamada de atención'», aseguró aquel informe.













