La juventud israelí vive el período posterior al 7/10 entre una fuerte búsqueda de independencia y un renovado vínculo con la religión. Datos recientes muestran que, incluso entre unas generaciones hiperconectadas, las referencias tradicionales están ganando espacio.
Algunos de esos datos se presentaron recientemente, a principios de este mes de enero, durante una conferencia organizada por la Asociación Israelí de Marketing. Allí, un estudio de la agencia Teenk señaló, entre otras cosas, que un 45 por ciento de los jóvenes del país reporta un «acercamiento a la religión».
Teenk, creada por Yaniv Waizman, se especializa en marketing dirigido a las generaciones Z (nacidos entre finales de la década del ’90 del siglo pasado y aproximadamente el 2010) y Alfa (a partir del 2010). En su investigación mostró además que el 95 por ciento de los chicos y las chicas de esas edades «santifica» la independencia.
En general, estos jóvenes «demostraron» que conforman las generaciones «de la esperanza», apuntó por su lado la directora ejecutiva de la asociación de marketing, Sigalit Horn-Galperin, citada por el portal de noticias Mako.
Salud, dinero y religión
Puntualmente, el estudio de Waizman señaló que, después del brutal ataque terrorista del 7 de octubre del 2023, que dejó cientos de muertos y secuestrados en el sur de Israel y activó la guerra en Gaza, los jóvenes valoran la salud: un 73 por ciento desea tener un estilo de vida sano que incluya ejercicio y buena comida.
Otros datos que surgieron de la encuesta muestran que un 56 por ciento prefiere pasar más tiempo fuera de casa (actividades al aire libre, con amigos), y un 42 por ciento quiere enfocarse en «vivir el momento» (estar tranquilos, meditar, leer).
Curiosamente, o quizás no tanto, ya que sus vidas giran prácticamente todo el tiempo alrededor de los teléfonos inteligentes, el 82 por ciento de los jóvenes israelíes dijo que necesita un descanso de las redes sociales.
«La gran mayoría de los jóvenes siente la necesidad de desconectarse del mundo digital», aseguró el reporte, cuyo hallazgo más llamativo tiene que ver con la tradición: un 45 por ciento de los encuestados reconoció un interés creciente por acercarse a la religión o a las raíces.
Rezando con más frecuencia
Esta tendencia que crece desde el 7/10, de todas maneras, no es nueva e incluso va más allá de la juventud israelí.
En ese sentido, un estudio preparado por el HaMajón LeMediniút HaAm Ha Iehudí (el Instituto de Políticas Públicas, un think tank basado en Jerusalén) indicó en noviembre del 2025 que el 27 por ciento de los israelíes incrementó la observancia religiosa tras el comienzo de la guerra.
Aproximadamente un tercio de los israelíes judíos reconoció que reza con más frecuencia que antes de la guerra, y alrededor del 20 por ciento dijo leer el Tanaj o los salmos con más frecuencia, añadió ese estudio.
En un extenso reportaje publicado a principios de enero, la agencia judía estadounidense JTA recordó que Israel y el mundo judío en general asistió a una erupción de imágenes y videos de tono religioso, en general producidas por personas no observantes, en las redes sociales.
Ese «impulso espiritual» que arrasó el mundo digital en las primeras semanas después del 7/10 «no desapareció del todo y el aumento de la práctica religiosa se convirtió en parte del ritmo diario del país», remarcó el artículo.
El reacercamiento «también recorrió la cultura pop», siguió el artículo, que puso como ejemplo una publicación en la que la popularísima actriz Gal Gadot le dijo a sus 106 millones de seguidores en Instagram que, aunque «no es una persona religiosa», había decidido encender una vela y rezar por la devolución segura de todos los rehenes.
Más recientemente, «la mayor estrella pop de Israel, Noa Kirel, poco conocida por su observancia religiosa, celebró su boda de noviembre» del 2025 «con una inmersión en un mikve, una reunión de hafrashat jalá (separación de jalá), junto con una fiesta de henna del tipo común entre los judíos mizrajíes», completó la nota.













