Dos startups de ciberseguridad creadas por ex miembros de la famosa Unidad 8200, el grupo de élite de espías y decodificadores de inteligencia de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), recolectaron decenas de millones de dólares de inversión en las últimas semanas.
De la legendaria unidad salieron los fundadores de empresas como, por ejemplo, CyberArk, Waze, Palo Alto Networks, Wix, ZoomInfo, Check Point y Wiz, esta última adquirida en marzo de este año por Google en la friolera de 32.000 millones de dólares.
En la nueva camada de empresas emergentes creadas por estos ex espías y decodificadores de las FDI se destacó recientemente Imper.ai, que desarrolló una plataforma para la prevención de la suplantación de identidad en tiempo real.
La startup recaudó unos 22 millones de dólares en una ronda de financiación Serie A liderada por los fondos de capital riesgo Redpoint Ventures y Battery Ventures, con la participación de Maple VC, Vessy VC y Cerca Partners.
Seis meses antes, la compañía -fundada por Noam Awadish, Anatoly Blighovsky y Rom Dudkiewicz mientras se encontraban sirviendo en la reserva de las FDI durante la guerra que estalló tras el ataque terrorista del 7 de octubre del 2023- ya había recaudado unos 6,5 millones de dólares en una ronda de financiación semilla.
Según destacó el portal CTech, Awadish ocupó un alto cargo en Mobileye «luego de un largo servicio» en la 8200, Blighovsky fue jefe de dos divisiones cibernéticas y Dudkiewicz fue investigador de vulnerabilidades y líder de sección en la unidad.
El peligro de los ataques de ingeniería social
Desde la startup dijeron que la financiación servirá para expandir el desarrollo de Imper.ai «y su misión de bloquear las amenazas de suplantación de identidad, como los deepfakes, la clonación de voz y otras formas de ataques de ingeniería social, desde su origen».
El robo de identidades impulsada por inteligencia artificial (IA) se convirtió ya en «uno de los principales factores de pérdida financiera y riesgo reputacional para las empresas», afirmó Awadish.
«Creamos imper.ai para ayudar a los encargados de la seguridad de datos a reforzar sus defensas y centrarse en la prevención en lugar de la respuesta a las crisis», completó.
Ventajas y riesgos
Otra startup fundada por ex miembros de la Unidad 8200 que fue noticia en los últimos días es Lumia, que diseñó un sistema que supervisa e interpreta el contenido, contexto, intención y acción de cada interacción de IA y viene de recaudar 18 millones de dólares de inversión.
Cuando anunció el éxito de la ronda de recolección de capitales, voceros de la startup informaron también que el almirante Michael Rogers, ex director de la Agencia de Seguridad Nacional y comandante del Comando Cibernético de Estados Unidos, se sumó a su consejo asesor.
La empresa fue fundada por Omri Iluz y Bobi Gilburd, un ex director de tecnología en la Unidad 8200.
Lumia, apuntó el perfil publicado por CTech, planea utilizar el nuevo capital «para expandir la ingeniería y la investigación, profundizar las integraciones con los principales ecosistemas de IA y escalar su estrategia de comercialización entre los clientes socios de diseño en servicios financieros, tecnología y otros sectores sensibles a los datos».
El avance continuo de la IA ofrece infinitas ventajas, pero también «presenta riesgos que las empresas simplemente no pueden permitirse», señaló Iluz. Su startup, aseguró, permite a las compañías «adoptar la IA de forma segura y responsable, permitiendo un uso amplio a la vez que implementa controles integrales».













